El SOP cambió de nombre a SOMP
Descubre qué tiene que ver el nuevo SOMP con la salud menstrual💫
El Síndrome de Ovarios Poliquísticos ahora se reconoce como Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS). En español, podríamos traducirlo editorialmente como Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).
Más que una actualización de nombre, este cambio abre una conversación mucho más grande: la salud menstrual, hormonal, metabólica y reproductiva no puede entenderse mirando a la mujer por partes separadas.
Porque una mujer no es solo sus ovarios.
No es solo sus hormonas.
No es solo su fertilidad.
No es solo una lista de síntomas que hay que corregir.
Es un cuerpo completo, con historia, contexto, señales, hábitos, emociones, metabolismo, descanso, movimiento, estrés, deseo, cansancio y vida.
Y quizás por eso este cambio importa tanto.
Hay una parte de estos temas que no siempre cabe en un artículo.
En Entre ciclos, mi newsletter, comparto reflexiones más personales sobre lo que la salud menstrual, la fertilidad y el autoconocimiento también han movido en mi propia historia.
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Durante muchísimo tiempo, hablar de Síndrome de Ovarios Poliquísticos era hablar de ovarios puntualmente.
De quistes, de impacto en la fertilidad, de algo que parecía tener que ver solo con esa parte del cuerpo.
Pero quienes lo viven (yo lo viví) y quienes acompañamos estos procesos de cerca, sabemos que rara vez se siente así.
O mejor dicho: rara vez se siente solo “ahí”.
Se siente en la energía disponible, en el hambre, en la calidad del sueño, en el cabello, en la piel y en la forma en la que el cuerpo responde (o deja de responder) a ciertas cosas.
La verdad es que muchas veces se siente “en todo el cuerpo”.
Y también se siente en la frustración de pensar, o incluso de intuir, que todo está conectado, pero que se atiende por separado.
Por eso, este cambio de nombre importa muchísimo.
Del SOP al SOMP: qué cambió realmente
El 12 de mayo de 2026 se publicó en The Lancet el artículo “Síndrome ovárico metabólico poliendocrino, el nuevo nombre para el síndrome de ovarios poliquísticos: un proceso de consenso global de múltiples etapas”, liderado por Helena J. Teede junto al Global Name Change Consortium. Allí se propone el nombre Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS) para lo que durante años se conoció como Polycystic Ovary Syndrome (PCOS).
En este artículo usaré SOMP (Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino) como traducción editorial al español del término oficial en inglés PMOS.
La Endocrine Society también comunicó el cambio el 12 de mayo de 2026 y explicó que el proceso tomó 14 años de colaboración global entre expertos y personas con experiencia vivida.
Más que una noticia de la medicina, estamos hablando de una evolución en la forma de entender el cuerpo femenino.
El problema no era solo el nombre 🫠
El SOP fue la forma en que durante casi 90 años se nombró un diagnóstico real: una serie de síntomas, experiencias y hallazgos clínicos que muchas mujeres han vivido en el cuerpo.
Pero ese nombre también podía dirigir la atención hacia los ovarios y los quistes, dejando atrás otros puntos importantes.
Porque no todas lo vivimos de la misma manera.
No todas experimentamos los mismos síntomas.
No todas llegamos al diagnóstico desde el mismo lugar.
La palabra “poliquístico” podía hacerte pensar en quistes, aunque lo que muchas mujeres experimentaban era una realidad mucho más amplia: metabólica, hormonal, reproductiva, dermatológica, emocional y también profundamente cotidiana.
Este nuevo nombre amplía la mirada.
The Lancet señala que el término PCOS podía resultar inexacto porque sugería un foco en quistes ováricos, podía oscurecer características endocrinas y metabólicas diversas, y contribuir a una atención fragmentada.
Metabólico no significa solo peso, y poliendocrino no significa complicado
Cuando aparece la palabra metabólico, muchas personas piensan automáticamente en el peso.
Pero en este contexto, lo metabólico tiene mucho que ver con cómo el cuerpo gestiona la energía, la glucosa, la insulina, el hambre, la inflamación, la saciedad y muchos otros procesos que ocurren todos los días, aunque no siempre los miremos.
Y cuando aparece la palabra poliendocrino (que puede sonar estruendosa, lo sé) significa que no estamos hablando de una sola hormona ni de un solo órgano.
Piensa en el cuerpo como una gran empresa.
Está la división de los ovarios, la de la tiroides, la división del páncreas, la del cerebro, la división de las glándulas suprarrenales y muchas otras áreas que necesitan estar en comunicación constante.
El cuerpo, como una empresa, no funciona bien cuando cada departamento trabaja aislado.
Funciona mejor cuando existe una conversación fluida, constante y coherente entre sus sistemas.
Y cuando esa conversación cambia, se interrumpe o se vuelve más difícil, otras áreas pueden empezar a expresarlo también.
Por eso, desde Más Salud Menstrual (MSM) nunca me hizo sentido mirar este proceso únicamente desde los ovarios.
En mi propia experiencia, y luego en mi metodología, siempre fue evidente que había que mirar hábitos diarios, alimentación, descanso, movilidad, estrés, registro del ciclo, disfrute y relación con el cuerpo.
Un cambio de panorama para la salud femenina 🤗
Este cambio no convierte ningún enfoque en una solución única.
Pero sí valida una dirección: mirar el cuerpo de forma más completa puede ser profundamente revelador y necesario.
Porque la salud menstrual se logra abordando a la persona de forma integral, cuando empezamos a reconocer el cuerpo como un gran todo.
Y esto es importante decirlo con claridad: la integralidad no significa abandonar la medicina, significa ampliar la conversación.
Significa entender que la fertilidad no depende de una sola cosa, que el ciclo no existe aislado, que los síntomas no siempre aparecen por una única causa, que el cuerpo vive en contexto.
No se trata de culpar a los hábitos ni de reducir un proceso complejo a “come mejor y duerme más”, no funciona así, como una fórmula mágica o promesas vacías. No es una receta universal que nos funciona a todas.
Va de reconocer la realidad y el contexto de cada persona.
¡Adiós etiquetas!
Hola mirada compasiva y más completa
Para muchas mujeres, recibir este diagnóstico ha significado años de síntomas persistentes, ciclos irregulares, acné, cambios de peso, caída de cabello, cansancio, dificultad para ovular o incertidumbre alrededor de la fertilidad.
Y, en muchos casos, también ha significado apostar por un abordaje que no necesariamente nos servía a todas: “regular” el ciclo con anticonceptivos hormonales, sin que siempre se explorara con suficiente profundidad qué podía estar ocurriendo debajo.
La experiencia más difícil muchas veces además de tener los síntomas, es sentir que cada parte del cuerpo se mira por separado: la piel por un lado, la alimentación por otro, la emoción por otro, el ciclo por otro y la fertilidad por otro. Sin una propuesta que integre el cuerpo completo de la mujer.
Este cambio de nombre no elimina la complejidad.
Pero sí abre una puerta enorme para dejar de mirar el cuerpo como una suma de problemas desconectados.
Tu cuerpo no está roto 🙅♀️
La salud menstrual no es una lista de cosas que hay que arreglar.
Tu cuerpo no está roto.
No eres solo tus ovarios, o solo tus hormonas, o solo tu fertilidad.
No eres un conjunto de síntomas.
La salud menstrual se manifiesta en conjunto con el descanso, la alimentación, el movimiento, la regulación emocional, la gestión del estrés, la historia corporal y el contexto personal de cada mujer.
Tu ciclicidad puede ser una señal de tu salud integral.
Lejos de ser una sentencia, puede ser una señal que merece observarse con más profundidad.
Mirar a la mujer como un todo no es una frase bonita.
Es una necesidad clínica, emocional y cotidiana.
Y quizás esta es una de las razones por las que este cambio importa tanto: porque nos recuerda que el cuerpo femenino no necesita ser fragmentado para ser comprendido.
La salud menstrual no ocurre solo cuando sangras 🙅♀️
Una de las confusiones más comunes es pensar que el ciclo menstrual y la menstruación son lo mismo. Pero no lo son.
La menstruación es una fase del ciclo. Esos días en los que sangras.
Pero tu ciclo menstrual no se limita al sangrado: abarca todo el recorrido hormonal que ocurre entre una menstruación y la siguiente.
Es decir, los días previos a la menstruación, la ovulación, los cambios de energía, las variaciones en el hambre, el sueño, la piel, el estado de ánimo, la temperatura corporal, el flujo cervical, la libido, la digestión y la forma en la que tu cuerpo se siente a lo largo del mes.
Por eso, la salud menstrual no se observa únicamente durante los 4 o 5 días de sangrado.
La salud menstrual se construye y se expresa todos los días:
En cómo descansas
Cómo comes
Cómo te mueves
Cómo gestionas el estrés
Cómo registras tus señales
Cómo acompañas tus niveles de energía
Cómo entiendes los cambios de tu cuerpo sin convertirlos automáticamente en falla.
Y esto es importante porque muchas mujeres solo empiezan a prestar atención a su salud menstrual cuando aparece el sangrado, cuando hay dolor, cuando el ciclo se desregula o cuando están buscando embarazo.
Pero el cuerpo viene hablando desde antes.
Tu menstruación puede ser una señal visible, sí. Pero no es la única.
Tu ciclo entero puede darte información valiosa sobre tu salud integral.
Por eso, cuando hablamos de SOMP, fertilidad, ovulación, metabolismo o salud hormonal, no podemos mirar solo “los días de la regla”.
Tenemos que mirar el mes completo. El contexto completo. La mujer completa.
Porque la salud menstrual no empieza cuando sangras. Y tampoco termina cuando dejas de hacerlo.
🤓Observar no es obsesionarte
Esto no se trata de empezar a controlar cada señal del cuerpo.
Se trata de observar con más honestidad, más amor y menos pelea.
Puedes empezar por preguntarte:
¿Cómo cambia tu energía a lo largo del ciclo?
¿Tus ciclos duran una cantidad de días similar cada vez o varían mucho?
¿Has notado cómo se relacionan tu descanso, hambre, antojos, movimiento y estado emocional?
¿Qué situaciones se repiten cada ciclo en tu piel, digestión, sueño o inflamación?
¿Tu cuerpo se siente en calma o constantemente exigido?
Observar es mirar hacia adentro con amor, y empezar a construir una relación más amable con tu cuerpo.
Lo que me gustaría que te lleves de esta evolución médica 💁♀️
💫 El cambio de SOP a SOMP además de ser una actualización de nombre es una ampliación del panorama a observar.
💫 Hablar de metabolismo y sistema endocrino ayuda a reconocer que la salud menstrual no ocurre aislada.
💫 Tu cuerpo no necesita ser tratado como una lista de partes que hay que corregir.
💫 Un enfoque integral puede ayudarte a observar patrones, crear condiciones más favorables y acompañar tu bienestar con más profundidad.
💫 La salud menstrual también necesita compasión, contexto y sostenibilidad.
Quizás nunca estuvo tan separado como parecía 🥰
Quizás este cambio de nombre llega para recordarnos algo que muchas mujeres ya sentían en el cuerpo: que nada estaba tan separado como parecía.
Dejemos atrás las creencias de que el ciclo se vive aisladamente, que el metabolismo es solo peso, que la fertilidad depende solo de una variable.
Que el cuerpo no siempre está fallando; muchas veces está intentando comunicar demasiadas cosas al mismo tiempo.
Y que mirar a una mujer como un todo no debería ser una excepción.
Debería ser el punto de partida.
Para seguir profundizando
Si este enfoque resuena contigo, puedes explorar más sobre la metodología de Más Salud Menstrual en massaludmenstrual.com, donde acompaño la salud menstrual y la fertilidad desde una mirada integral, sostenible y profundamente humana.
También preparé un minientrenamiento gratuito de un poco más de 20 minutos, donde comparto acciones que puedes empezar a aplicar hoy para acompañar tu salud menstrual y fertilidad desde una perspectiva más integral.
Es un primer paso para empezar a observar tu cuerpo con más claridad, contexto y coherencia.
Fuentes
Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process The Lancet, Helena J. Teede y Global Name Change Consortium, 2026. Link directo: https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2826%2900717-8/fulltext
Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome: New name to improve diagnosis and care of condition affecting 170 million women worldwide Endocrine Society, 12 de mayo de 2026. Link directo: https://www.endocrine.org/news-and-advocacy/news-room/2026/pcos-name-change
Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome: New name to improve diagnosis and care of condition affecting 170 million women worldwide EurekAlert / Monash University, 12 de mayo de 2026. Link directo: https://www.eurekalert.org/news-releases/1127647
Polycystic ovary syndrome: etiology, pathogenesis and diagnosis NCBI / PMC. Link directo: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4818834/#:~:text=The%20term%20polycystic%20ovarian%20syndrome%20(PCOS)%20came%20into%20existence%2080%C2%A0years%20ago.

